En el año de 1991 se empiezan a comercializar las primeras baterías de iones de litio, fabricadas por Sony para alimentar diversos tipos de dispositivos. Esta batería supone grandes ventajas frente a las baterías de Niquel o Metal-Hidruro que ya existían, puesto que retiene mayor cantidad de carga en menor volumen.
Es en el año de 1996 donde se empieza a comercializar la batería de polímeros de iones de litio, suponiendo una gran ventaja frente a su predecesora que a temperaturas elevadas de carga (60º centígrados) podía explotar.
Esta nueva batería está fabricada de un polímero sólido en lugar de un disolvente líquido, y los electrodos y separadores son laminados entre sí, lo que permite que esta batería pueda ser adaptada para un dispositivo en particular.
Gracias a esta característica, las baterías empiezan a ser usadas en gran escala en diversos dispositivos, uno de ellos, el icónico iPod Classic, el cual da un fuerte impulso a estas baterías.
La industria de las telecomunicaciones empieza a utilizar las baterías de iones de litio en los dispositivos. Es el iPhone quien desata otro "boom" en el consumo de estas piezas, puesto que sus terminales las empezaron a incorporar en el 2007. A partir de este año, los celulares empiezan a evolucionar de una forma sorprendente, incorporando muchos sensores dentro de ellos, como cámaras, giroscopios, acelerometros, barómetros y antenas celulares que anteriormente no incorporaban.
Como consecuencia de esto, los fabricantes de dispositivos móviles empiezan a invertir grandes cantidades de dinero en la investigación y desarrollo de nuevas baterías, que les permitirán desarrollar dispositivos mas ligeros, delgados y con mayor autonomía.
Gracias a la contaminación ambiental, se empiezan a fabricar automóviles completamente eléctricos, que requieren de baterías ligeras y de alta capacidad para poder funcionar de forma óptima, por lo tanto, empresas como Tesla se meten de lleno a desarrollar baterías que cumplan estas características. Ellos logran desarrollar una batería compuesta por celdas unitarias, es decir, por un arreglo de baterías pequeñas.
Gracias a esta característica, las baterías empiezan a ser usadas en gran escala en diversos dispositivos, uno de ellos, el icónico iPod Classic, el cual da un fuerte impulso a estas baterías.
La industria de las telecomunicaciones empieza a utilizar las baterías de iones de litio en los dispositivos. Es el iPhone quien desata otro "boom" en el consumo de estas piezas, puesto que sus terminales las empezaron a incorporar en el 2007. A partir de este año, los celulares empiezan a evolucionar de una forma sorprendente, incorporando muchos sensores dentro de ellos, como cámaras, giroscopios, acelerometros, barómetros y antenas celulares que anteriormente no incorporaban.
Como consecuencia de esto, los fabricantes de dispositivos móviles empiezan a invertir grandes cantidades de dinero en la investigación y desarrollo de nuevas baterías, que les permitirán desarrollar dispositivos mas ligeros, delgados y con mayor autonomía.
Gracias a la contaminación ambiental, se empiezan a fabricar automóviles completamente eléctricos, que requieren de baterías ligeras y de alta capacidad para poder funcionar de forma óptima, por lo tanto, empresas como Tesla se meten de lleno a desarrollar baterías que cumplan estas características. Ellos logran desarrollar una batería compuesta por celdas unitarias, es decir, por un arreglo de baterías pequeñas.
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